14Feb2014

Se acerca el 1er aniversario de operaciones del Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre. Por ello les presentaremos 12 historias, 1 por cada mes de operaciones de la nueva terminal, presentándoles a personas que con su trabajo aportan al buen funcionamiento y nivel de servicio del aeropuerto.

betuneroJulio Ruiz (39 años)
Operador limpiabotas
Empresa Iltopservice

Su vida ha transcurrido en el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre. Con solo nueve años, deambulaba por los pasillos de la terminal aérea en busca de clientes que quisieran limpiar su calzado. Tres décadas después, Julio sigue haciendo lo mismo. Solo que ahora en lugar de ropa maltrecha usa un elegante uniforme. No carga en sus manos una caja con cepillos y tintas. Estas herramientas están guardadas en el mismo mueble donde se ubica el asiento para su cliente. La empresa Iltopservice se encargó de darle otro concepto a la actividad de limpiar calzado. Contrató a los lustrabotas que laboraban en la terminal, los capacitó, estableció horarios y fijó un sueldo mensual. Esta nueva modalidad de trabajo se instauró con el traslado del Aeropuerto a Tababela. Para Ángel, tener que tomar cuatro buses desde su vivienda en Pisulí hasta el Aeropuerto es lo de menos. Él se siente feliz por hacer lo que le gusta y por tener los insumos necesarios para trabajar mejor y así apoyar a sus cuatro hijos.


sala vip2Katherine López (24 años)
Supervisora Sala VIP

El área que supervisa Katherine es como la última fotografía mental que los pasajeros se llevan del país. Por eso, su deber es asegurarse de que el servicio al cliente sea completo. En el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre, existe una sala VIP internacional ( Salón Mitad del Mundo) y una nacional (Salón Quito). En la primera, además de conexión Wi-Fi, material de lectura, snacks, bebida y televisión por cable, los pasajeros hacen uso de un Business Center, zonas de descanso, iluminación y duchas. Katherine está pendiente de los procesos contables, mantiene contacto con los proveedores para asegurarse de la calidad de los productos y se asegura que el pasajero tenga una experiencia placentera en las salas vip. Confiesa que, le apasiona la vida aeroportuaria. Por eso, está dedicada, desde los 19 años, a contribuir con el crecimiento de la terminal.


pilotoDavid León (30 años)
Piloto de Tame

Su pasión por la aviación nació en la infancia. En su hogar, esta carrera representa una tradición. David es el décimo noveno piloto de la familia. Por eso, cuando se graduó del colegio, viajó a Argentina para especializarse. Allí obtuvo las licencias y cumplió con todos los requerimientos necesarios para ser piloto profesional. De regreso al Ecuador, trabajó en varias aerolíneas. Empezó como primer oficial y después años de experiencia (tiene aproximadamente 6.500 horas de vuelo) hoy es comandante de uno de los aviones de la aerolínea Tame. Para David, ingresar a la cabina de una aeronave es como una terapia des estresante. No tiene miedo porque está completamente preparado para enfrentar cualquier inconveniente que se presente. Aunque guarda mucho cariño por la antigua sede del Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre, donde conoció a su esposa, cree que la nueva pista tiene varias ventajas en relación a la antigua. La amplitud y la optimización de la visibilidad a la hora de aterrizar son dos de las fortalezas que han facilitado su trabajo.


limpiezaRamiro Bravo
Supervisor de limpieza
Grupo Hanaska

Uno de los beneficios del traslado del Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre a Tababela es la generación de trabajo para los habitantes del sector. Ramiro, quien vive en Puembo y es supervisor de limpieza, es prueba de ello. Antes de formar parte del personal de la terminal, colaboró con una empresa en el Oriente donde aprendió sobre el manejo hotelero y los procesos de saneamiento. Al enterarse de que necesitaban profesionales en el área, aplicó para conseguir el empleo. La empresa que lo contrató fue el Grupo Hanaska, que también buscó personas de las parroquias aledañas (Tumbaco, Pifo, Tbabela, Yaruquí, El Quinche) para completar su nómina. Ramiro explica que la fase de capacitación fue complicada. La gente convocada se dedicaba, en su mayoría, a la floricultura y no estaba acostumbrada a los horarios. Pero superaron estas dificultades y ahora conforman un equipo comprometido a cuidar la imagen del aeropuerto.


migracinDaniela Chávez (30 años)
Analista de Control Migratorio
Área de Migración

Hace siete años se graduó de ingeniera en Turismo. La culminación de esta meta coincidió con su matrimonio y posteriormente con la crianza de sus dos hijas. Cuando decidió que era era hora de volver al ruedo y buscar un trabajo, se le presentó una oportunidad laboral en el Aeropuerto Mariscal Sucre. Asegura que ella ama lo que hace. Sus responsabilidades en el cargo asignado consisten en el chequeo de documentos a los pasajeros que viajan internacionalmente. En su área se revisa la vigencia de los pasaportes y la aprobación de las visas que se requieren para ingresar al país. Allí, además, se revisa si una persona tiene algún impedimento (una órden de captura, por ejemplo) para salir del Ecuador. Algo de que le gusta despedir o dar la bienvenida a sus compatriotas y visitantes del país.


marshalJulio Cano (45 años)
Jefe de operaciones de rampa

Los palitroques (en el día) y las linternas (en la noche) son las herramientas que emplea Julio en la ejecución de señales que el piloto necesita divisar para estacionar el avión. Una vez que se ha detenido, sus compañeros descargan y limpian la aeronave. El mayor obstáculo con el que tienen que lidiar es la presión del tiempo, que depende de la permanencia del avión en tierra. La rampa es el escenario donde ejecutan el 90% de las operaciones. Esta condición los obliga a protegerse de las inclemencias del tiempo y a tomar precauciones de seguridad. Por tanto, utilizan botas con punta de acero, gorra, gafas y protectores de oídos. Julio lleva 25 años en esta actividad, que fue también su primer empleo formal. Recuerda que dejó sus estudios de psicología para trabajar en el Aeropuerto Internacional de Quito. Al principio fue difícil acostumbrarse con los horarios rotativos. Sin embargo, con el pasar de los meses, él y sus hijos (de 14 y 16 años) se acostumbraron al ritmo característico del mundo aeroportuario.


bomberaCarla Paspuel Almeida (22 años)
Bombera

El primer eslabón para convertirse en bombera fue la participación en una brigada en la que su hermana era voluntaria. Al formar parte del grupo se enganchó en las actividades y buscó especializarse. Dejó Carchi, viajó a Cuenca, hizo el curso en la Escuela de Aviación y cuando tuvo la oportunidad de ingresar a trabajar en el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre, no dudó en aplicar. Se sometió a un proceso de selección rigurosa: pruebas fìsicas, académicas, psicológicas y médicas. Su calificación y antigüedad la convirtieron en la única mujer de los tres candidatos seleccionados. Su labor es estar pendiente de la seguridad de las instalaciones y brindar asistencia en caso de incidentes o accidentes. Cada día el jefe de grupo genera un cronograma, que implica la verificación de llamadas de alarma y monitoreo desde varias instancias. Además, tiene una hora diaria de ejercicio fìsico, como parte del entrenamiento.


controlador areoÁngel Yachimba Obando (31 años)
Controlador de Aeródromo 2
Dirección General de Aviación Civil

Su oficina está en la Torre de Control más alta de América del Sur. Esta ubicación es estratégica y tiene un objetivo: que los controladores de tránsito aéreo eviten la colisión entre las naves. Para esto, según explica Ángel, es indispensable aplicar las regulaciones que constan en los manuales, conocer los nuevos aviones que operan y los procedimientos específicos de cada una de las aerolíneas. Con estos conocimientos, él puede dar las instrucciones adecuadas a los pilotos y autorizar despegue o aterrizaje de los aviones. Desde que la terminal se mudó a Tababela, él y sus compañeros cuentan con equipos de última tecnología para el control de comunicaciones, frecuencias o luces de la pista. Todas las pantallas que emplean son táctiles, lo que aporta mayor precisión en las operaciones. A Ángel siempre le gustaron los aviones. En su juventud los veía flotar en el cielo, luego estudió sobre ellos en el Instituto Técnico de Aviación Civil y ahora interactúa con estas naves en su empleo.


fridaysDaniela Salazar (22 años)
Bartender 
Restaurante Fridays

Estudia Empresas y Negocios en la Universidad Tecnológica Equinoccial. Le faltan dos semestres para culminar su carrera. Una amiga, que ingresó a Fridays le contó que había una oportunidad laboral en el local del Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre. Para Daniela, quien vive en Puembo, esta fue una oferta dificil de rechazar. Se trataba de un empleo que quedaba cerca de su casa y en el que le darían las facilidades para continuar con sus clases. Actualmente lleva siete meses como bartender. La empresa la capacitó para que aprendiera la preparación de cócteles y cómo brindar a los clientes un servicio de calidad a los pasajeros, a la altura de un aeropuerto internacional. Confiesa que sus compañeros de trabajo son como su familia y que disfruta conocer gente de otros lugares del mundo, todos los días. Esa es una oportunidad que solo se puede aprovechar trabajando en el aeropuerto.


maleteroVíctor Conde (70 años)
Servicio transporte de equipaje.

Antes de trabajar en el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre, Víctor era estibador. Desde hace 35 años, cambió esta actividad por el servicio de transporte de equipaje en el antiguo aeropuerto. Aunque inicialmente su trabajo era informal, Quiport asesoró a todo el grupo de maleteros para que conformen una asociación que les permitiera regularizar su actividad. Su labor no se ha limitado a llevar las maletas de los pasajeros de la terminal. En ocasiones de emergencia, colaboró como camillero. Sus cinco hijos, que ahora están casados, crecieron escuchando sus relatos de la entretenida vida aeroportuaria. Ahora, en el nuevo aeropuerto, tiene nuevas historias que contar.


seguridadÁngel Murillo Carrasco (27 años)
Agente de seguridad
Empresa Pública Metropolitana de Servicios Aeroportuarios (EPMSA)

Hace ocho años dejó Esmeraldas y viajó a Quito en busca de una oportunidad laboral. Su primer trabajo fue el de agente de seguridad en el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre. Entre sus funciones está la de evitar que se filtren objetos prohibidos, como armas cortopunzantes o mercancías peligrosas, a las áreas estériles de la terminal. Los arcos detectores de metales y las máquinas de rayos X son dos de las herramientas en las que se apoya para identificar estos elementos, que implican un riesgo para los pasajeros. Ángel fue uno de los más entusiastas con la idea del traslado del Aeropuerto a Tababela. Al ser testigo de los accidentes que se suscitaron con varias aeronaves, cuando las instalaciones estaban en la ciudad, considera que el cambio de sede es un hecho histórico. Su área también se benefició. Ahora cuentan con más filtros de seguridad, lo que hace que el proceso se agilite. Para optimizar su desempeño, él cambió de residencia. Ahora vive en Pifo y tarda 12 minutos en llegar a su lugar de trabajo.


coccKarina Hidalgo
Supervisora del Centro de Operaciones, Control y Comunicaciones (COCC)

Al área en la que trabaja Karina solo puede ingresar personal autorizado. Desde una sala, con grandes pantallas, su equipo se encarga de disponer los puestos de estacionamiento de las aeronaves y de comunicárselo a la Torre de Control. No es lo único que sistematiza el COCC. Si una aerolínea necesita una prueba de motor, si la nave requiere una guía o si un vehículo pretende ingresar a la pista, deben gestionarlo a través de esta dependencia. Karina lleva diez años en esta actividad. Desde que estudiaba Turismo en la universidad, quería vincularse al mundo aeroportuario. Aplicó para servicio al cliente, pero la llamaron para que perteneciera al grupo de operaciones. Las capacitaciones constantes y la serenidad le permitieron manejar situaciones críticas. Para ella, el traslado del aeropuerto a Tababela implicó salir de la comodidad y acostumbrarse a nuevos hábitos. En cuanto a las mejoras, Karina explica que ahora existen más sitios de estacionamientos y capacidad para recibir a naves de mayor envergadura, lo que representa un incremento en la actividad económica del país.

Noticias